La ingeniería civil ante la sustentabilidad
La Ingeniería Civil, en su actuación profesional, es un claro sujeto activo de las transformaciones económicas, sociales y ambientales de nuestra época.
La relativa novedad del concepto de Desarrollo Sostenible, unida a la polémica que rodea a su contenido, hacen patente la necesidad de contribuir desde la Ingeniería Civil para establecer un marco de referencia claro, tanto desde el punto de vista teórico, como desde el práctico, así como de la interrelación entre ambos conceptos.
La sostenibilidad viene definida por la posibilidad de generar por tiempo indefinido progreso en la calidad de vida de las personas, conservando la capacidad de renovación de los recursos naturales para seguir generando bienes y servicios.
Para entender el concepto de Sostenibilidad es preciso adoptar una visión sistémica, del mundo como sistema interrelacionado, frente a anteriores visiones reduccionistas, de relaciones directas causa-efecto o lineales.
Un sistema es un conjunto de elementos en interacción, que se comportan como un todo. Los elementos constitutivos del sistema interactúan entre sí, de forma que un cambio en cualquiera de ellos repercute en el resto. Para estudiar la naturaleza y el comportamiento de los sistemas hay que adoptar un punto de vista global, ya que el todo (el sistema) es más que la suma de las partes (componentes del sistema).
Los problemas ambientales aparecen como consecuencia de las interrelaciones entre los diferentes sistemas ecológicos, físicos, sociales, económicos y culturales.
La sostenibilidad está asociada al concepto de límite no rebasable del total de recursos disponibles, y de su propia capacidad de regeneración. La Naturaleza no es inagotable, ni aun en la hipótesis más optimista de progreso tecno-científico.
Las generaciones futuras condicionan su progreso al mantenimiento de los intereses, o tasa de renovación, del Capital Natural. La destrucción de los recursos no renovables (combustibles fósiles, biodiversidad) puede ser irreversible si se gastan antes de encontrar recursos o modos de producción alternativos; y los recursos renovables (agua, energía, alimentos) pueden agotarse por sobreconsumo al superar su capacidad de renovación o regeneración.
La relativa novedad del concepto de Desarrollo Sostenible, unida a la polémica que rodea a su contenido, hacen patente la necesidad de contribuir desde la Ingeniería Civil para establecer un marco de referencia claro, tanto desde el punto de vista teórico, como desde el práctico, así como de la interrelación entre ambos conceptos.
La sostenibilidad viene definida por la posibilidad de generar por tiempo indefinido progreso en la calidad de vida de las personas, conservando la capacidad de renovación de los recursos naturales para seguir generando bienes y servicios.
Para entender el concepto de Sostenibilidad es preciso adoptar una visión sistémica, del mundo como sistema interrelacionado, frente a anteriores visiones reduccionistas, de relaciones directas causa-efecto o lineales.
Un sistema es un conjunto de elementos en interacción, que se comportan como un todo. Los elementos constitutivos del sistema interactúan entre sí, de forma que un cambio en cualquiera de ellos repercute en el resto. Para estudiar la naturaleza y el comportamiento de los sistemas hay que adoptar un punto de vista global, ya que el todo (el sistema) es más que la suma de las partes (componentes del sistema).
Los problemas ambientales aparecen como consecuencia de las interrelaciones entre los diferentes sistemas ecológicos, físicos, sociales, económicos y culturales.
La sostenibilidad está asociada al concepto de límite no rebasable del total de recursos disponibles, y de su propia capacidad de regeneración. La Naturaleza no es inagotable, ni aun en la hipótesis más optimista de progreso tecno-científico.
Las generaciones futuras condicionan su progreso al mantenimiento de los intereses, o tasa de renovación, del Capital Natural. La destrucción de los recursos no renovables (combustibles fósiles, biodiversidad) puede ser irreversible si se gastan antes de encontrar recursos o modos de producción alternativos; y los recursos renovables (agua, energía, alimentos) pueden agotarse por sobreconsumo al superar su capacidad de renovación o regeneración.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario